La naranja mecánica, oda a la ultra violencia y sátira de nuestra sociedad

hace 6 años en Minutos de cine por

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En esta sección no pretendemos hacer una crítica más de esta película, una de las más vistas y contundentes de Stanley Kubrick. Pero lo que si pretendemos es desgranar y traeros esos momentos épicos que supieron colmar nuestra ansiedad, desgarro, miseria y sentimiento de culpabilidad ante tanto derroche de violencia.

Y es que la fuerza y llave de esta grandísima película reside en tres elementos fundamentales que se integran y desintegran en una simbiosis perfecta:

  • Una magnifica banda sonora que acompaña en todo momento el ritmo y la intensidad de la película,
  • La fuerza, el carácter, la singularidad, el trasfondo y sobre todo, la locura desmedida de todos y cada uno de los personajes que intervienen.
  • Las acciones frenéticas en decorados esperpénticos alcanzando la pelicula una intensidad absoluta.

Traigamos, pues, esos momentos ante vuestros ojos, deleitémonos, dejémonos llevar y entremos en una historia llena de ironía y transgresora violencia, que nos atrae tanto como nos repugna.

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Empecemos con la intro. Exactamente un minuto de música e imágenes en las que se va destapando progresivamente un decorado lleno de elementos transgresores y que nos crea una expectación añadida hasta que Alex empieza a hablar. Ya estamos dentro de la película, tan dentro, que no podremos dejar de pensar en ella días después de los 137 minutos que dura.

La violencia injustificada, exagerada y extrema en estado puro. ¿Se puede ser más conciso? Esta mezcla agridulce de ‘Singing in the rain’ y violación no puede ser más desgarradora. Los primeros planos y el terror que de ellos se desprenden son aniquiladores.

El tratamiento, el entusiasmo de Alex ante la idea de “Videar películas” que luego se tuercen contra él. De nuevo, el elemento repugnante, con el fondo lleno de médicos, el proyector incomodándonos indirectamente, Alex siendo violado (aunque sea mentalmente, pero violado) y su realidad distorsionada, La descripción del aparato, su postura, y las gotas en sus ojos nos hacen retorcernos en nuestras sillas.

La pena, el desatino, y el rechazo de una familia surrealista como pocas, que ha vendido a su hijo por un extranjero que ocupa su lugar. El tormento de los padres en su intento por deshacerse de la horrible criatura que han creado. Kubrick hace que sintamos pena y lleguemos a compadecernos de Alex, después de los horrores visualizados en una primera parte.

Kubrick genera una atmosfera de horror y violencia desmedida en la primera parte del film y que después compensa con una sed insaciable de venganza hacia este personajillo en apariencia (y en realidad) incorregible. Tras caer en lo más bajo y seguir cayendo, la salvación, el sumun, el éxtasis?

Otra vez, Kubrick nos demuestra que el cine es impactar, sentir y hacer sentir, situarnos a ambos lados de la línea para empujarnos en un final trepidante al abismo de la moral. Kubrick, siempre Kubrick. Real, polémico, crítico, irónico, satírico, y extremadamente variado en tus géneros…Sé que soy un mindungui para ti pero GRACIAS.

 

 

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