Minutos de cine… ‘Rosemary’s baby’ – un film de Roman Polanski

hace 6 años en Minutos de cine por

En esta sección pretendemos coleccionar esos minutos de Cine que nos marcan, nos conmueven, y que nos hacen reflexionar. Intentaremos por tanto, avivar un interés común porque, al fin y al cabo, los sentimientos despertados en la gran pantalla los asociamos irremediablemente con nuestra experiencia ya vivida y los trasladamos a nuestra propia realidad.

Dejémonos llevar por los sentimientos; dejemos que alegria, enfado, humor, miedo, risa, temor, motivación, tristeza, coraje, soledad, desesperación o cualquier otro sentimiento fluyan y se entremezclen en esta sección!

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ROSEMARY’S BABY –  Un Film de Roman Polanski

“La historia atrae tanto como repugna: otra del universo oscuro y tétrico de Polanski”

Esta crítica de ”Bitter Moon” de Javier Ocaña es uno de mis primeros pensamientos despues de ver muchas de las películas dirigidas por Pokanski hasta 1999. Bien es cierto que la frase de Javier Ocana podría traducirse en algo más terrenal como “Pero que loco está! Qué tendrá este hombre en su cabeza?!” Porque hasta la fecha, todas las películas de este extraño personaje me han fascinado de una u otra manera. Al decir personaje me refiero a ese Polanski de los 60-70; su imagen y expresión creo que nos ayudará a contextualizar las cosas.

Roman Polanski and Mia Farrow changing places (Rosemarys Baby)

Polanski es uno de esos directores que te conduce y te lleva de la mano para soltarte al vacío cuando el quiere y justo donde el quiere. Desprecio, repulsión (que da nombre a una de sus películas) y atracción son sentimientos encontrados a lo largo de su extensa filmografía. Pero centremonos en algo que podamos ver y palpar para analizar estos sentimientos de los que se hablan. Nada mejor para ello que poner el ojo sobre una de sus grandes obras: “Rosemary’s baby”.

Pero centrémonos en lo que a nosotros nos interesa para esta sección, los sentimientos encontrados y asociémoslos con el momento de forma visual:

La atracción, basada en el desconocimiento: Una familia que se muda, alentada por nuevas metas y esperanzas futuras. Es la herramienta utilizada para introducir al inocente espectador en la historia. Espectadores y actores comparten el mismo desconocimiento: Todo es nuevo para ambos. Apartamento nuevo en un barrio nuevo y con vecinos nuevos… tanto para el espectador como para los actores, que van deshilachando las verdades y miserias de una comunidad, no menos agradable y normal en apariencia de la que nos rodea a cualquiera de nosotros.

La repulsión, basada en la vejez: Es el elemento de rareza: Nadie dudaría nunca de una pareja de ancianos cuyo única falta es la excesiva atención y cariño hacia unos recién llegados. El director se aferra a esta idea como manos de hierro para expresar una obsesión, dramatismo y perversidad (en este mismo orden), atípico. Esta única herramienta de tensión alcanza su máximo esplendor entre cánticos apocalípticos. La relación entre ellos es el hilo conductor de la película y tiene el control de tu estado de ánimo.

La esperanza, basada en promesas: Promesas de amor, de cambio, de futuro, de mejora, se van descubriendo como artimañas de engaño para finalmente convertirse en ataques y vejaciones de locura e incredulidad. ¿Quién podría dudar de su propio amor con el que se ha compartido tanto y sobre todo, bajo qué circunstancias. ¿Qué fuerza mayor nos empuja a ese odio y ese eterno “por qué?” que retumba en nuestros oídos?

Terror, basado en un elemento oculto para el espectador: Citando Miguel Ángel Palomo del  Diario El País: “El auténtico terror se hace presente con la máxima de sugerir siempre no mostrando jamás”. La mente humana nos hace desear aquello que no tenemos, pero también temer aquello que no vemos. Y es que Polanski se destapa como un auténtico genio de lo desconocido y abstracto, en un magnífico ejercicio de agonía y angustia.

Estos sentimientos encontrados se hallan en muchas de las películas de Polanski de una u otra manera, y casi siempre jugando con una estética sombría y personajes oscuros de doble cara. Y es que lo importante de una película es que te haga creer y sentir cuidando el cómo; elementos básicos que conforman una buena película que últimamente se obvian demasiado.

Este martes, dejémonos llevar por las raíces del pánico y la desesperación humana e intentemos no evitarla sino disfrutarla.

 

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