El Sueño Americano – Scarface

hace 6 años en CineMAD por

CineMAD…por  César del Campo de Acuña.

Sin título-1Dirección: Brian De Palma.
País:
Estados Unidos.
Año: 1983.
Duración: 170 minutos.
Género: Thriller, drama, policiaco.
Reparto: Al Pacino, Michelle Pfeiffer, Steven Bauer, Mary Elizabeth Mastrantonio, Robert Loggia, F. Murray Abraham, Miriam Colon, Harris Yulin, Paul Shenar.
Guión: Oliver Stone.
Música: Giorgio Moroder.
Fotografía: John A. Alonzo.
Montaje: Gerald B. Greenberg y David Ray.
Producida por: Martin Bregman, Peter Saphier y Louis A. Stroller          
Vestuario: Patricia Norris.
Estreno en EEUU: 1 de diciembre de 1983.
Estreno en España: 12 de marzo de 1984.

 

 El Sueño Americano

Aunque el brillo de su estrella se ha ido apagando poco a poco gracias a papeles poco afortunados, la alargada sombra de aquel imperial Al Pacino de la década de los 70 aun consigue que los aficionados al séptimo arte se descubran sin disimulada admiración ante uno de los mejores actores de todos los tiempos. El voraz, detallista y milimétrico trabajo realizado por el oscarizado intérprete a la hora de dar vida a sus personajes no solo conquistaba y ponía de acuerdo a crítica y público sino que además conseguía hacer diminutos la labor realizada por el resto del reparto, el director e incluso era capaz de hacer bailar al son de la partitura que su presencia orquestaba al relato que, por norma general, solía protagonizar.

El enorme talento desplegado por Pacino ante las cámaras convertía su discurso en el epicentro sobre el que la acción giraba mientras que su transformación dramática conseguía la rara condición de inolvidable e inviable en otro rostro. Michael Corleone (Saga El Padrino 1972/74/90/Francis Ford Coppola) Frank Serpico (Serpico 1972/Sidney Lumet) Frank Slade (Esencia de Mujer 1992/Martin Brest) son solo algunos de los nombres propios que coronan el impresionante Currículum Vitae del actor neoyorquino. Su, otrora, camaleónica capacidad no solo le aseguraban interesantes papeles como los anteriormente citados, sino que además le permitía alterar el orden natural de la presentación cinematográfica convirtiendo a sus villanos en figuras inmortales y más reconocibles que el mejor de sus héroes.

Steven Bauer fue el encargado de darle la replica a un inconmensurable Pacino.

Steven Bauer fue el encargado de darle la replica a un inconmensurable Pacino.

Esto último es lo que ocurre precisamente con Tony Montana protagonista de Scarface (El Precio del Poder) película de 1983 en la que Pacino se convierte en un violento inmigrante cubano recién llegado a Miami en 1980 tras el movimiento en masa de cubanos conocido como El éxodo del Mariel. Una vez en la tierra de las oportunidades Montana, convertido en protagonista de una historia en la que la ambición desmedida se da la mano con el exceso, no duda en llegar a la cima dilapidando los pocos atisbos de humanidad que quedan en el mientras que la inevitable caída que precede al ascenso meteórico de todos aquellos a los que ciega la codicia se cierne sobre su figura.

Orquestada por Martin Bregman como un remake de la cinta protagonizada por Paul Muni en 1932 (Scarface, el terror del Hampa/Howard Hawks y Richard Rosson) en la que se presentaría una versión actualizada de la gloria y el ocaso de un gangster americano, Scarface fue expuesta a Pacino por el productor como una idea en la que el actor llevaría la voz cantante en una gran película sobre el turbio mundo de los gángster. El actor neoyorquino en aquella primera reunión, y sin haber visto la cinta original solo pudo decir: Martin, aquí hay algo, aun no se que es, pero aquí hay algo. Poco después, e impresionado a la par que influenciado por la fantástica interpretación de Muni tras ver la obra inicial, Pacino solo pensaba en llevar a la gran pantalla a aquel carismático antihéroe por lo que llamo a Bregman con el fin de que este, junto a sus colaboradores habituales, empezara a trabajar en desarrollar aquel concepto como una película. El primer borrador de guión fue encargado a David Ray  y a Brian de Palma aunque curiosamente, por diferencias con los productores, ambos terminaron abandonando el proyecto lo que forzó a Bregman a hablar con otras personas como Sidney Lumet, al que se le ocurrió situar la acción en la Miami Cubana y que esta girara entorno al exótico submundo que rodeaba al narcotráfico. Las brillantes ideas fueron aceptadas de manera inmediata por el productor y este decidió contratar a su viejo amigo Oliver Stone el cual acababa de fracasar con su segundo largometraje como director (La Mano/1981). Gracias a la presencia de Lumet, Stone acepto y comenzó a realizar el trabajo de documentación, lo que le llevo a viajar a Miami, Bimini y Bolivia. Una vez Stone presento el guión todo el mundo quedo encantado por como el escritor había captado y matizado el mundo del narcotráfico excepto Sydney Lumet (en aquellos momentos director de la película) el cual esperaba menos violencia y un enfoque político de la historia. El conflicto entre Lumet y los productores llevo a este a dejar el proyecto y abrió las puertas una vez más a de Palma el cual se sumo al rodaje entusiasmado por la historia y al poco tiempo comenzó a sumar ideas a las presentadas por Stone, Bregman y el propio Pacino.

Según el propio productor, Martin Bregman, la conexión entre Pacino y Pfeiffer fue inmediata.

Según el propio productor, Martin Bregman, la conexión entre Pacino y Pfeiffer fue inmediata.

Finalmente la película termino siguiendo una línea paralela a la que la de 1932 trazo en su día pero gracias al genio de las mentes que se vieron involucradas en el proyecto se pudo abordar el sueño americano como un extraño sueño capitalista en el que aquello que te hace triunfar te transforma y devora por dentro en un viaje de ida por una salvaje, frenética y demencial espiral a la autodestrucción. Conociendo a Stone no es de extrañar que tras la obscenidad verbal y la brutal violencia el guionista escondiera un mensaje marcadamente crítico con los excesos capitalistas y el concepto del éxito basado en la codicia que el filme muestra de manera sublime aunque ciertamente exagerada.

Estos conceptos son interpretados de manera extraordinaria por Pacino el cual no solo interpreta un papel…da vida a una serie de ideas, proyectando la imagen adecuada en cada una de las diferentes etapas y caras del personaje. El espectador puede recrearse admirando una puesta en escena por parte del actor tan magnética como palpable por la intensidad que su proyección, tanto a nivel dramático como visual, abarca. Tony Montana es el villano entre los villanos, el antihéroe definitivo, el “malo” capaz de hacer su presencia más memorable que la de cualquier héroe y todas esas cualidades van intrínsecamente ligadas a un gigantesco Al Pacino al que nadie podría arrebatar la aterradora efigie de Montana.

Obviamente y aunque, como mencione con anterioridad, Pacino sea el eje sobre el que toda la producción gira, no podemos desmerecer a unos secundarios estupendos que dan una contundente replica a la salvaje interpretación animal que el actor neoyorquino realiza sobre la figura del narcotraficante cubano. Encontramos a una joven Michelle Pfeiffer dando vida a una hastiada y dura mujer de frágil aspecto que con una sola frase es capaz transmitir toda la esencia de su personaje y el leitmotiv de la historia (nada satisface tanto como el exceso), a un impresionable inmigrante que simplemente se deja llevar y se ve deslumbrado ante el exceso de su nuevo país (Steven Bauer como Manny) a Mary Elizabeth Mastrantonio representando el fatal desenlace al toque del Rey Midas y a un soberbio Robert Loggia que no es otra figura que la personificación mal entendida del principio que sustenta el sueño americano.

Detras de las camaras en una de las escenas más famosas.

Detras de las camaras en una de las escenas más famosas.

Otro aspecto que me gustaría destacar de esta singular obra de culto (a la que su popular condición le ha hecho perder su mensaje) es la banda sonora de Giorgio Moroder que sin llegar a convertirse en un intérprete sin rostro, acompaña de manera efectiva la acción acentuando las emociones que la secuencia/escena deben transmitir a la audiencia. No es de extrañar que Moroder fuera nominado a los Globos de Oro por este trabajo ya que el compositor supo comprender a la perfección tanto lo que se esperaba de su labor como el ritmo que debía imprimir a la presencia sonora en relación a lo transmitido por la imagen.

Scarface nos muestra aquellos “otros años 80”… los que no miramos desde el prisma de la nostalgia, enseñando con crudeza exagerada a lo que puede conducir el éxito cuando no se esta preparado para el mismo. Uno de los pocos remakes que superan a la cinta original, un clásico atemporal a pesar de su marcado estilismo visual y sonoro, el ultimo coletazo del agresivo cine norteamericano de la década de los 70, un fastuoso despliegue técnico e interpretativo en el que la sensacional puesta en escena de Pacino como Tony Montana consigue elevar al personaje no solo como uno de los mejores de la extensa filmografía del galardonado actor sino entre los más grandes e icónicos de la historia del cine.

Curiosidades:

  • En un principio Oliver Stone, y a pesar de su situación económica por aquel entonces, rechazo hacer el guión de Scarface. El polémico director/guionista simplemente le dijo a Bregman que el no estaba interesado en los remakes.
  • Stone escribió el guión definitivo en Paris para mantenerse alejado del mundo de la cocaína ya que por aquel entonces consumía habitualmente dicha sustancia.
  • Michelle Pfeiffer pago de su bolsillo el billete de avión que la llevo hasta Los Angeles para hacer la audición para el papel de Hancock. Para Martin Bregman, el productor, aquel gesto fue muy importante ya que considero que si un actor joven estaba tan interesado en hacer un papel como para costearse su propio billete de avión solo para hacer una prueba es que merecía la pena.
  • Geena Davis, Carrie Fisher, Kelly McGillis y Sharon Stone hicieron la audición para el papel de Elvira Hancock mientras que Melanie Griffith, Kim Basinger, Kathleen Turner y Jodie Foster entre otras rechazaron el papel.
  • La palabra “yeyo” utilizada por Tony Montana para referirse a la cocaína fue improvisada por Al Pacino. Pacino la aprendió mientras se preparaba para el papel hablando en español con cubanos.
  • Stone le dio el apellido Montana al personaje protagonista porque su jugador de fútbol americano favorito era Joe Montana.
  • La multinacional que Saddam Hussein utilizaba para lavar su dinero se llamaba Montana Management y fue nombrada asi por la película.
  • En un principio la totalidad de la película iba a ser filmada en Miami pero la comunidad Cubana se negó en redondo e incluso llego a amenazar con sabotear el rodaje al considerar que se transmitiría una idea equivocada y dañina de los cubanos afincados en Estados Unidos. Finalmente el rodaje se realizo en Los Angeles, Nueva York y Miami.
  • Toda la violencia que aparece en la película esta basada en hechos reales. El productor contacto con la oficina del Fiscal de Miami para pedirles documentación sobre crímenes reales en la guerra de drogas con los que inspirarse para ilustrar la violencia de la película.
  • En la versión original se utiliza la palabra “fuck” o derivados de la misma un total de 226 veces.
  • Miriam Colon, actriz en encargada en dar vida a la madre de Tony, tan solo es dos años mayor que Al Pacino.
  • Pacino sufrió graves quemaduras en la mano durante el tiroteo final al sujetar la ametralladora por el cañón. Debido a este contratiempo la producción se vio forzada a parara varias semanas hasta que Pacino se recupero de las quemaduras. Si siente curiosidad el arma que dispara Montana es un rifle de asalto M-16 con un lanzagranadas de40 mm M203.
Brian de Palma, Al Pacino y Steven Bauer en el set de rodaje.

Brian de Palma, Al Pacino y Steven Bauer en el set de rodaje.

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