Alien: Covenant – ¿Sueñan los androides con xenomorfos?

hace 6 meses en Críticas, El despacho del Master por

Este viernes 12 de Mayo se estrena la quincuagésima parte de Alien (entre la original, secuelas, precuelas, VS’s y documentales), esta vez subtitulada Covenant (la traducción vendría a significar algo “unido”, aunque con una tripulación tan dispersa bien podrían haber elegido otro nombre).

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Alien: Covenant  gira en torno a ‘La creación’, siguiendo la estela de Prometheus, pero esta vez no busca los orígenes, sino que se pregunta por sus formas desde el punto de vista de un androide algo ido que juega a ser Dios (con más protagonismo y de forma más retorcida que en la ya nombrada Prometheus). Una especie de ensayo sobre qué podría pasar si un robot con conciencia humana pero algo perjudicado decidiera que las personas de carne y hueso son imperfectas e inferiores aunque le hayan creado a él. Covenant es la secuela de la precuela: si no has visto Prometheus no entenderás este “nuevo” refrito de gente en el espacio luchando por sobrevivir a los xenomorfos y sus benefactores.

ALIEN 1

Y cuando digo refrito quiero decir verdadero patchwork de distintas cosas que ya reconoces haber visto en las otras partes de la saga. Pero menos mal que tenemos a  Fassbender multiplicado por dos. Si algo merece la pena en esta parte de la saga Alien que se desarrolla 10 años después de la expedición de la nave Prometheus (que recordemos iba buscando el origen de la vida humana en la tierra, ahí es nada) es él, el androide David. Apuntar que su carisma y el fondo oscuro con tintes del romanticismo (y tendencias “homoeróticas” cercanas al incesto) de su personaje son lo más preciado del film.

Una cinta donde de nuevo tenemos la fórmula “mágica”: una nave con una tripulación poco disciplinada que va a un planeta desconocido por ‘X’ razón y acaba pereciendo de las maneras más sangrientas posibles. Si bien la película está llena de personajes vacíos que corretean de acá para allá fiándose de uno de los robots más sospechosos de la historia, algunas referencias son interesantes, como la fijación de David con crear vida (tal como ocurriera con el androide de la original Alien: El 8º pasajero, que idolatraba la forma de vida del alien “un superviviente nato”).

ALIEN 2

Un punto negativo a la vez que extrañamente positivo es el hecho de que para entender la película tengas que verte dos prólogos (lo que claramente es metraje que no han querido incluir en el film, que ya dura sus dos horas largas). Negativo por la cantidad de gente que no va a acceder a ello antes de ver la película (incluida yo, y probablemente haya gente que después tampoco) pues uno de los extractos es una escena familiar de la tripulación nueva del Covenant, que sirve de contexto y te permite ver la relación de los personajes, y el otro es lo que pasó con la protagonista de Prometheus una vez finalizada la película (antes de descubrir su suerte en Covenant). Positivo si eres una persona curiosa a la que le gusta conocerlo todo de una saga tan grande como ésta y de verdad quieres entender cosas que sólo con la película no habrías pillado.

En definitiva, si eres seguidor de la saga podrás disfrutar de este film en cierta manera, aunque sentirás que quizá te toman un poco el pelo por ofrecerte más de lo mismo pero no igual (la esencia se perdió por el camino…). El alma del film esta vez no es la tripulación, ni los propios aliens, sino un androide obsesionado con los xenomorfos.

 

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